La ganadería atraviesa un momento de fuerte optimismo entre retención de vientres y feedlots completos
La ganadería argentina atraviesa un momento de renovado entusiasmo. Con valores históricos para la hacienda, una relación insumo-producto más favorable y señales de expansión en distintos eslabones de la cadena, el negocio de la carne vuelve a ganar protagonismo y despierta expectativas positivas entre productores, técnicos y especialistas.
“El momento es de dopamina alta”, graficó Adrián Bifaretti, referente del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), al describir el escenario actual del sector en la previa de un nuevo encuentro que reunirá a especialistas y productores en Rosario.
“La dopamina es un neurotransmisor que se produce cuando las cosas andan bien y hay buenas expectativas. Hoy la ganadería tiene la dopamina por las nubes”, resumió el especialista, en referencia al clima de confianza que comienza a percibirse en la actividad.
Ese optimismo no se explica únicamente por los precios. También responde a un contexto que muestra señales de recuperación luego de años atravesados por la incertidumbre económica, las restricciones comerciales y márgenes ajustados.
Ahora, el escenario parece mostrar un cambio de tendencia, y las primeras señales ya se reflejan en decisiones estratégicas dentro de los establecimientos.
Retención de vientres y más kilos por animal
Uno de los indicadores que más entusiasmo genera entre los analistas es la mayor retención de vientres. La menor salida de terneras hacia el engorde inmediato suele interpretarse como una apuesta del productor a recomponer y expandir el rodeo, con una mirada puesta en el mediano plazo.
A este comportamiento se suma un dato clave: la hacienda alcanzó valores récord tanto en pesos como en dólares. Según los especialistas, esa combinación marca una diferencia importante respecto de otros ciclos alcistas que tuvo históricamente la actividad.
También mejoró de manera significativa la relación insumo-producto. Hoy se necesitan entre 20 y 30 kilos menos de novillo que hace un año para implantar una hectárea de verdeo o pastura. A su vez, el costo relativo de los granos favorece a los sistemas intensivos, fortaleciendo la ecuación de los feedlots.
En ese marco, los corrales muestran un alto nivel de ocupación. De acuerdo con datos de la Cámara Argentina de Feedlot, actualmente hay más de 2 millones de animales encerrados, uno de los registros más elevados del país.
El fuerte valor del ternero también está modificando las estrategias productivas. Para diluir costos, muchos productores buscan agregar más kilos antes de vender, una tendencia que ya comienza a impactar en los indicadores de faena.
“Hoy vemos entre 7 y 8 kilos más por res respecto de hace un año, y eso le hace muy bien a la ganadería argentina”, señalaron desde el sector.
Estados Unidos, Europa y China, mercados clave para la carne argentina
Mientras el consumo interno continúa condicionado por la recuperación del poder adquisitivo, las mayores expectativas aparecen en el frente exportador.
Uno de los mercados que concentra la atención es Estados Unidos, que habilitó unas 80.000 toneladas adicionales para exportaciones argentinas, principalmente destinadas a carne para trimming y recortes utilizados en la elaboración de hamburguesas.
“El mercado estadounidense necesita carne magra y Argentina puede complementar esa demanda industrial”, explicó Bifaretti.
También surgen oportunidades vinculadas al acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, especialmente por la posible reducción de aranceles para la cuota Hilton. Sin embargo, aún resta definir cómo se distribuirán los cupos entre los países miembros.
En paralelo, la cadena cárnica trabaja para adaptarse a la normativa europea 1115, que exigirá certificaciones de carne libre de deforestación desde fines de este año. Para responder a ese desafío, el sector avanza en herramientas de trazabilidad y monitoreo, como la plataforma Bicencarne.
“Es un tema estratégico para mantener competitividad internacional”, advirtieron referentes de la actividad.
China sostiene su peso en el negocio exportador
China continúa siendo uno de los destinos centrales para la carne argentina. Tras el proceso de salvaguarda implementado por el gigante asiático, Argentina logró sostener una participación relativamente estable en sus exportaciones, a diferencia de otros competidores como Brasil y Australia, que perdieron terreno.
Frente a este panorama, la mirada del sector apunta a consolidar mercados, sostener la competitividad sanitaria y aprovechar un contexto internacional que vuelve a ubicar a la carne argentina en una posición de privilegio.
Con precios firmes, mayor retención, feedlots con altos niveles de ocupación y nuevas oportunidades comerciales, la ganadería argentina transita una etapa de expectativas renovadas. Un escenario que, según los especialistas, invita a pensar no solo en la coyuntura, sino también en el futuro productivo de toda la cadena cárnica.

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