La faena de vacas se acerca al equilibrio y aparecen señales de retención
La tasa de extracción proyectada para 2026 se ubicaría en torno al 11,1%, prácticamente en línea con el nivel de equilibrio. Al mismo tiempo, las exportaciones aceleran y absorben una porción creciente de la producción de carne vacuna.
El mercado ganadero argentino comienza a mostrar señales de un posible cambio de etapa. La faena de vacas pierde intensidad y, de mantenerse las actuales proyecciones, 2026 podría cerrar con una tasa de extracción muy cercana al nivel necesario para sostener el stock.
La estimación para este año es de unas 2,4 millones de vacas faenadas sobre un stock inicial de 21,56 millones de cabezas. Esto arrojaría una tasa de extracción del 11,1%, prácticamente igual al promedio de equilibrio calculado para el período 2011-2025, ubicado en torno al 11%.
El dato marca una diferencia respecto de 2025, cuando fueron faenadas aproximadamente 2,6 millones de vacas sobre un stock inicial de 22,08 millones. En aquel momento, la tasa de extracción alcanzó el 11,8% y el stock de vacas terminó reduciéndose en cerca de 560 mil cabezas.
Una retención que empieza a insinuarse
Los primeros indicios muestran que el proceso de liquidación podría estar quedando atrás.
Los datos de la Primera Campaña de Vacunación contra la Aftosa 2026 deben analizarse con cautela por cuestiones metodológicas relacionadas con la recategorización de animales. Sin embargo, en la categoría vacas se registraron durante el otoño 20,68 millones de cabezas vacunadas, unas 318 mil menos que un año atrás.
La caída equivale al 1,5%, pero la moderación de la faena sugiere que comienza a aparecer una retención todavía incipiente.
De todos modos, el impacto sobre el stock no será inmediato. Para que el cambio de fase del ciclo ganadero se traduzca en una recuperación clara de la cantidad de vientres será necesario que la menor extracción se mantenga en el tiempo.
Como referencia, entre 2015 y 2017 la tasa de extracción de vacas se mantuvo entre el 9,5% y el 9,7% anual. Durante ese período, el stock de vientres creció cerca de un millón de cabezas.
El ternero sigue en valores históricamente altos
En paralelo, los precios de la hacienda continúan mostrando niveles elevados en términos históricos.
Entre septiembre de 2025 y septiembre de 2026, mientras la inflación acumuló un 32,7%, el Índice Ponderado de Insumos Ganaderos aumentó un 34%.
En ese mismo período, el precio del ternero de invernada subió un 49% y el novillito en Cañuelas avanzó un 48%.
El novillito se encuentra actualmente un 21% por encima del promedio real registrado entre 2006 y 2025, mientras que el ternero se ubica un 38% por encima de ese mismo promedio.
Medido en dólares libres, el ternero de invernada cotiza alrededor de U$S 4,10 por kilo.
Si bien representa una baja de unos 70 centavos respecto de los máximos observados entre febrero y marzo, sigue muy por encima del promedio de los últimos diez años para septiembre, estimado en aproximadamente U$S 1,80 por kilo.
Costos con comportamientos muy diferentes
La evolución de los principales costos ganaderos también presenta fuertes contrastes.
Durante los últimos doce meses, el tipo de cambio efectivo para la carne vacuna aumentó apenas un 11%, mientras que el gas oil registró una suba del 70%.
Por su parte, el costo de implantación de una pradera consociada aumentó un 23%.
El escenario combina así precios firmes para la hacienda con costos que evolucionan a ritmos muy diferentes según el insumo.
Las exportaciones aceleran
Mientras la faena comienza a ceder, las exportaciones de carne vacuna muestran el movimiento contrario.
En agosto, Argentina exportó aproximadamente 89 mil toneladas equivalente res con hueso, el volumen mensual más alto de los últimos cinco años y uno de los registros más importantes de las últimas dos décadas.
El valor FOB promedio alcanzó unos U$S 5.540 por tonelada, un 27% más que en agosto del año anterior.
Además, medido en dólares constantes, ese valor se ubicó un 18% por encima del promedio registrado entre 1960 y 2025.
En los primeros ocho meses de 2026 se exportaron unas 583 mil toneladas, un 8% más que durante igual período del año anterior.
El crecimiento en los ingresos fue todavía mayor: las divisas generadas aumentaron un 41%.
Menos carne disponible para el mercado interno
El crecimiento de las exportaciones coincide con una reducción de la faena, por lo que una proporción cada vez mayor de la producción nacional termina destinada al exterior.
Durante agosto, las exportaciones representaron alrededor del 35% de la producción argentina de carne vacuna.
Como consecuencia, la disponibilidad para el mercado interno se redujo a un nivel estimado de entre 41 y 42 kilos por habitante por año.
China volvió a liderar los destinos, con 32.144 toneladas durante agosto. Le siguieron Estados Unidos, con 10.321 toneladas, e Israel, con 7.359 toneladas.
Entre los tres mercados concentraron aproximadamente el 81% de las exportaciones argentinas de carne vacuna del mes.
El escenario comienza así a mostrar una combinación diferente a la de los últimos años: una faena de vacas que se aproxima al equilibrio y empieza a insinuar retención, junto con exportaciones que continúan creciendo y ganando participación sobre la producción total.

No hay comentarios! Se el primero en dejar uno.